Salobreña

Visitar la costa puede no parecer una buena opción durante los meses de invierno, sin embargo, gracias a su clima templado y los días soleados, se convierte en una alternativa ideal para disfrutar del turismo.


Salobreña ofrece una de las estampas más caracterí­sticas de la costa mediterránea española. Encaramada en un imponente peñón, todavía conserva en su casco histórico la estructura medieval desde su etapa árabe, con un entramado de callejuelas, pasillos y laberintos.


El patrimonio también constituye uno de sus atractivos turísticos. Destacan el Castillo Árabe, la Iglesia del Rosario, la Medina, el Parque de la Fuente, y el Parque y miradores de Gambullón, entre otros. No podemos olvidarnos de su vega, donde se cultivan especies tropicales como la caña y frutos como el mango y el aguacate. Por otro lado, la costa granadina es una opción inmejorable para disfrutar de platos de pescado y marisco.